12 de enero de 2016

Amistades árboles


Tantos manifiestos por la idea de que una amistad es una planta; regar regularmente y protegerla del frío, del sol, del viento... y no olvidar el asunto de podar a medida que sus pequeñas ramas se van de su propio eje.

Es un asunto extremo, pero no increíble; esa poda, el cambio de la esencia de la planta, la restricción de su libertad, de su intención de estirarse hacia el cielo, hacia la libertad... esencia podada.  

En cambio, otros creemos en las "amistades árboles"... esas, al pasar el tiempo, tal vez se le hayan caído algunas hojas por el viento, o por el propio avance de su edad, tal vez le hayan abierto una olla a su alrededor, tal vez se junten a él otras plantas más pequeñas, algunas gramillas fuera de control y por qué no algún hongo que crece a su sombra y humedad, pero seguirá siendo el mismo árbol, conservando su esencia intacta; con sus ramas fuertes, apuntando hacia el sol, hacia el cielo y hacia la libertad. 

Si, nosotros preferimos las "amistades árboles", a las que podemos ir a ver cada mucho tiempo y allí se mantienen intactas, las que conservan las historias desde el primero al último de sus círculos de extensión.