Dices de mi,
si tan solo tu piel fuera papel en mis ojos.
Dices de mi,
cuando todo lo que aprendimos vive unos minutos.
Dices de mí,
y todo queda en el regocijo de un viejo mundo.
Son los retazos de papel del pasado,
Que vuelan hoy cerca de nuestros pensamientos.
Cuando todo obscuro resplandece bajo la lluvia,
y que el papel, que he escrito ayer, no sirve de nada.
Los fierros bajo la niebla, no brillan como ayer,
y no hace mucho que quemó nuestra muerta piel.
Los enemigos ya no luchan más, cansados están,
de que cada sueño se convierta en solo espera.
