Para tí la tierra que se quema,
para mí la desesperanza me lleva.
Se desvanecen las traiciones,
tu vida se quema, y la llama me lleva.
Y que el bosque nos iba a asfixiar,
el aire que nos traen los vientos del sur.
Tu cuerpo, nena, mientras dormís,
es caramelo de Zhukov.
Enlazados los dos,
por un rayo que nos supo separar.
Y puede empeorar,
ya ves, ya ve, ya ves...
Y escucha otra vez,
como las gotas resbalan la piel.
Justo el animal sonrió,
Still you hate, and the time...
es sabio, sabe ver...
caer el sol, otra vez.
