26 de noviembre de 2010

Son las luces


Cerebros de papel,
y el clavel sin secar.
El hambre muere en el olvido,
de los que ignoran a los de allá.

Corazón acariciado por manos frías,
de cuentos de esperanza y sueños hundidos.

De tanto cadaver culto dando vueltas por ahí,
ninguno tuvo espacio ni alimento, por fin,
todo se vuelve un círculo y nos vemos igual.

Corazón acariciado por el frío metal,
de cuentos de esperanza y sueños hundidos.

Semillas de la extinción, camino equivocado,
todo perdido en la cima del Estado.
todo se vuelve un círculo, todo ya es igual.

Todo se ha vuelto ya vulnerable a la perdición,
quienes quieren volver a sentir la semilla.
Aquello que tuvimos desperdició la ilusión,
vuelve ahora a hacernos creer en ellas.

Corazón acariciado por las luces,
de iluminar sueños y esperanzas.