18 de noviembre de 2010

Obras incompletas


Decida lo que decida, hoy estoy convencido,
de partir y no terminar aquel plan que tanto miedo da.
Todo sueño olvidado, que renace, es para olvidar,
que lo nuevo dura poco, siempre si es bueno.
Si, siempre... silencio!

Estados de ánimo sin explicación,
confusos, alterados, de otro espacio.
Obras incompletas, se desmenuzan...
solo, solo estoy frente a mí.

Se baja el telón, un nuevo acto que pasó,
yo no pude decir aquello que quería decir.
El miedo se apoderó de mí y todo es igual,
a como aquél día que te conocí, silencio!

Si alguna vez te hice daño, no era mi intención,
hoy todo cambió, todo lo que cambió,
lo vas a olvidar, en el mismo baúl,
con todos los obsequios que te dí.

Nadie te espía, no hay nadie a tu alrededor,
hace silencio y desaparece por donde vino.
Toda la mediocridad en un solo gesto de adiós...
te vas por donde llegaste,
el punto de encuentro ahora en soledad.

Susurrar para tí todo el rencor,
si nadie oirá el sacrificio que darás.
Algo aquí huele distinto al dolor,
y una vez más él te dejará.

¿Qué tan cruel puede ser una verdad?
Sucio tu deseo de querer ser algo más.
Aquella vez aprendí a no querer más,
aprendí que el hombre a veces no aprende.

Es mi sueño de hoy, saber que me equivoqué,
y estoy dispuesto a arrepentirme y a olvidar
aquello que alguna vez creí aprender,
(eso de no aprender) y volveré.