28 de febrero de 2010

70.000 Flores


Ciertas veces el tiempo hace que me sienta vacío,
cuando mi cuerpo pide a gritos una solución.
Estando en silencio, ahogando mis gratas penas,
las canciones de otro me hacen sentir mejor.

Doy fe de que mis hermanos saben bien quién soy,
que todo lo que he perdido algún día recuperaré.
Es que todo este mundo no se ha hecho para mí,
y repetir siempre el mismo discurso ya me aburre.

Cada madrugada, me alejo más de ti,
y me siento aún más en mi lugar.
Una vez más en la vida, he de encontrar,
aquello por lo que la soledad ha venido a mí.

Son las setenta mil flores de mi jardín,
las que, con su perfume, me invitan a seguir.
Las que en primavera, brotan de a mil,
y en otoño no se rinden hasta morir.

22 de febrero de 2010

Otra vez

 

Esta mañana me desperté tras un sueño aterrador,
la memoria de cada niño que sufrió tanto frío.
El recuerdo de cualquier evento deportivo fracasado,
la historia de dos personas enemigas en la eternidad.

Tanta lucha, tanto hambre y tanta mentira,
nada es nuevo en este mundo del futuro.
Ninguna sonrisa en nuestros fríos rostros.

Mañana otra vez escribiré algo igual, ¿por qué insistir?
Si esta noche volveremos a no poder dormir,
pensando en ellos dos, golpeándose siempre un poco más,
y es que con palabras, los vecinos aún se meten más.

Sé que no hay mundo que sea feliz, ni que lo hubo,
pero no por eso dejaré de buscarlo, por mí, por él…
Las palabras de nuestros ancianos de hoy,
que se mezclan en más estúpidas mentiras.

Otra vez, otra vez la misma vieja historia,
la incompetencia, la desgracia, la tragedia.
En su interior, su alma codiciosa,
buscando quién sabe qué.

19 de febrero de 2010

Si supiera mentir

 

 
Si supiera mentir diría que eres para mí,
Que todo lo que hemos vivido ha sido grandioso.
Que ambos juntos seríamos solo uno,
Oh! Qué grandioso! Pero solo si supiera mentir.

Fuerzas me faltan y es tan absurdo el intento,
El querer llegar a ser algo tan extraño,
Algo que nunca sabré, bien… qué es.
Y se quema otra nube, dejando llover.

Si supiera mentir, diría que todo este cariño es real,
Que todo este camino es nuestro camino.
Que en cada noche eres el sueño tan esperado,
Que las noches a tu lado han sido las mejores.

Brindar por los momentos vividos, brindar…
Eso, y cada vez un poco más, que lindo saber mentir.
Y es que si supiera mentir, diría que lo sé.
Nuestro país hoy ha abandonado su tango.

Si supiera mentir, oh! Que grandísimo ser sería,
Hoy es tan fácil perderse en la mentira, es tan fácil.
Tan solo una ficción, si tan solo pudiera.


15 de febrero de 2010

Néctar de la incomunicación



Siempre se supo que la esencia de la sociedad era la comunicación entre seres, a través del lenguaje y de las señas, pero más que nada el lenguaje, debido a que tenemos la posibilidad de hablar y de expresarnos con un idioma, sea cual fuese.

De a poco, en la modernidad, esto se va perdiendo, se va perdiendo la posibilidad de compartir con amigos un diálogo sobre algún tema interesante, algún tema que pueda desarrollar un pensamiento culto. La posibilidad de encontrar en un discurso íntimo algo que pueda mejorar la forma de llevar a cabo nuestra vida, o que simplemente cambie la forma de ver las cosas.

Incluso, esto va profanando las actitudes que tomamos frente al prójimo, ni hablar del poco respecto que se le vuelve a tener a la mujer, considerándosela ahora como un simple objeto.

La juventud está mal, esto está así desde hace tiempo, pero en vez de mejorar y de buscar un cambio, no, se va hundiendo todo esto cada vez un poco más. De más, está la inconciencia que un joven puede adquirir al consumir alguna sustancia, para no ir tan lejos, simplemente el alcohol en exceso nos convierte en animales, y no voy a hablar sobre accidentes de tránsito, sino de las actitudes que toma un hombre (hablo desde el punto de ese género por simple obviedad).

La incomunicación, las palabras ya no están, ya nadie piensa en ellas, total es mejor escuchar y seguir el rito de una música vacía, que nomás insita a seguir tratando como un objeto a las mujeres.

Alcohol, noche, música vacía de contenido, incomunicación… parte de lo que hoy nos está hundiendo. Y yo, por eso, opto por apartarme de tal cosa y buscar refugio en donde las palabras ayuden a reflotar la comunicación. Quizás mucha gente piense como yo, y mucha otra diga que estoy loco y que me estoy perdiendo gran parte de la vida, pero… ¿es vida eso? Creo que la vida, o la experiencia, se adquiere por otro lado, por la comunicación, por la sincera amistad, aquella verdadera, en la que se comparten cosas, más allá de momentos compartidos, vivencias, ideales, pensamientos, etc.

Así estamos, así estoy… quizás un poco mal por ver que todo está mal, o porque yo pude cambiar mi forma de pensar y de disfrutar las situaciones de la vida y los otros no, o quizás soy solo yo el único que quiere entender la vida de esta forma… quizás, como dice aquél poeta… “estar solo por loco, o loco por solo”.

Y así estamos… y así seguiremos… espero que no sea por mucho más tiempo. Yo, por mi parte, dejaré mi apoyo a esta idea.