¿Y cómo saber que ella me quiere?
Si ni siquiera probó el nectar de mis labios.
¿Y cómo saber que yo a ella la quiero?
Si solo se que vi trás su mirada encendida.
La vi, tanto tiempo después que me olvidé su nombre. Y unos días después, lo he vuelto a olvidar. Pero no su incandecente figura que, inconscientemente, me atrapa entre sus brazos, sin sentir el latir de mi corazón, ni la rigidez de mi piel.