20 de diciembre de 2009

Cuentos del Sur


Img: Florencio Molina Campos.


Por el boulevard de todo lo vivido,
No me encuentro la nariz entre tanta espuma.
Te he dicho que no le pongas miedo a ninguna verdad,
Ya esto es demasiado igual a lo de aquella vez.

Resistiendo el ocaso, este laberinto es siempre igual.
Tristemente igual a la silueta de tu corazón, fácil!
La magia de tus ojos, hoy, lentamente,
Observa el paisaje de mi mente, cambiante…

Fue cuando oí el primer cuento, en el sur.
Era de pestes y animales muertos, como mi sociedad.
Oh! Mi maldita sociedad, de cuentos del sur.

Hay días para todos, pero no día para todo.
Aprovecha el hoy, me dijo una vez un jinete.
Aquél caballo negro, que estaba en piel hueso,
Aquél hábil que me enseñó a beber, a vivir.



12 de diciembre de 2009

Su mirada

¿Y cómo saber que ella me quiere?
Si ni siquiera probó el nectar de mis labios.
 ¿Y cómo saber que yo a ella la quiero?
Si solo se que vi trás su mirada encendida.

La vi, tanto tiempo después que me olvidé su nombre. Y unos días después, lo he vuelto a olvidar. Pero no su incandecente figura que, inconscientemente, me atrapa entre sus brazos, sin sentir el latir de mi corazón, ni la rigidez de mi piel.

10 de diciembre de 2009

Desde el accidente a la vergüenza ajena

Yo ya no sé qué pensar, no puedo creer que la gente crea (a veces me puedo incluir) en el vil manejo de las noticias y de los hechos que tienen los medios.

Más allá de todas las hipótesis que se crearon de forma tan veloz (la gente necesita noticias hoy, no el mes que viene), fue una vergüenza la forma que optó la DDI, la Policía y la Justicia para manejar el tema de esta familia que en un principio se creía desaparecida y después apareció en un lugar que tendría que haber estado entre los primeros 10 a buscar. Una pena, quizás se podría haber rescatado a alguno de los integrantes con vida.

Sin dudas, no puedo creer que se haya procedido tan mal. ¿Será que la Justicia y todas estas partes investigativas se manejan también por lo que dicen en los medios?

Siento vergüenza ajena, estas cosas (tan "pequeñas") son las que nos hacen retroceder como sociedad. Nunca vamos a llegar a ningún lado si nadie hace lo que debe hacer. Y así seguimos...