
Ponerme a hablar de dos personajes, no es tan fácil,
sentado al borde de un lago que es un espejo,
como esperar a un doctor, cuando hay mucho dolor,
sentado, ver a los demás sin sufrir.
Esperando, esperando qué estás?
Si tu presencia no es sincera.
Si solo eres un fantásma en esta habitación,
te están haciendo esperar, en vano.
Y como las letras del abecedario,
sigues un perfecto orden inquebrentable.
Estando una y otra vez en el mismo lugar,
esperando algo que no sabes qué es.
Y ese que te hace esperar, que no sabes quién es,
tú lo esperas pensando que te curará,
esa herida profunda que tienes en el pecho.
Es la herida de la soledad, que no llegó a cerrar,
sin cicatrizar, sangra cada vez un poco más.
Maldita soledad, que no nos hace esperar,
siempre llega a tiempo, siempre nos quiere voltear.
Y ojalá pudieramos esperar algo,
que nos haga cambiar, tarda en cicatrizar,
rondando los miedos al oscurecer.
La espera de lo ilegal, que nunca llegará.
Estás esperando que te despierte la luz,
cuando en medio de la noche vuelven los demonios.
Estás esperando renunciar a la profesión,
que por dentro se hace más fuerte.
sentado al borde de un lago que es un espejo,
como esperar a un doctor, cuando hay mucho dolor,
sentado, ver a los demás sin sufrir.
Esperando, esperando qué estás?
Si tu presencia no es sincera.
Si solo eres un fantásma en esta habitación,
te están haciendo esperar, en vano.
Y como las letras del abecedario,
sigues un perfecto orden inquebrentable.
Estando una y otra vez en el mismo lugar,
esperando algo que no sabes qué es.
Y ese que te hace esperar, que no sabes quién es,
tú lo esperas pensando que te curará,
esa herida profunda que tienes en el pecho.
Es la herida de la soledad, que no llegó a cerrar,
sin cicatrizar, sangra cada vez un poco más.
Maldita soledad, que no nos hace esperar,
siempre llega a tiempo, siempre nos quiere voltear.
Y ojalá pudieramos esperar algo,
que nos haga cambiar, tarda en cicatrizar,
rondando los miedos al oscurecer.
La espera de lo ilegal, que nunca llegará.
Estás esperando que te despierte la luz,
cuando en medio de la noche vuelven los demonios.
Estás esperando renunciar a la profesión,
que por dentro se hace más fuerte.