27 de enero de 2008

Viendo el cielo entre difusas ramas y hojas que caen

· Te tiras en el pasto para ver el cielo desde una mejor posición, el cuello que no se acalambra y vos que ves las estrellas brillar entre las ramas de un alto árbol que difuso está en la oscuridad. Tus ojos lo ven, entienden que más que eso no pueden ver, pero observas, cada hoja, quieres tocarlas, pero estan muy alto y no alcanzas, no las puedes mover, solo algunas estrellas podrás ver.· Vuelves unos días despues, de noche, y ves caer una nueva hoja de éste árbol, esta noche, como la última vez, no quieres volver a dormir, quieres ver las estrellas y el cielo caer a tus pies, no te puedes mover porque hechaste raices entre los más altos árboles de tu razón. Tu mente vuela más alla de las hojas, de los árboles, de las estrellas, del cielo... no la puedes parar, porque va mucho más rápido que tu razón, y tu corazón no se queja, está atascado en la realidad, lo que sientes no se pude mover, se queda ahí, tildado buscando por dónde salir. Tu corazón esta con vos, sintiendo lo que hay que sentir, ahora la libertad de ver las estrellas entre las difusas ramas de este árbol.
· Aún se aferran a tu corazón las hojas que tampoco saben dónde ir, buscando un suelo donde dormir, junto a tu piel fria. Tus ojos llenos de rocio, le dan el agua que la planta ha de beber, para poder crecer, junto a sus amigos, que hojita a hojita van desapareciendo.

26 de enero de 2008

Cargás con el peso de mi cruz

Tus ojos grises viven aún en mí,
aconsejandome volver el tiempo atrás.
Cosa dificil de hacer cuando no se es un rey,
en una selva que todos te pisan, te quieren ver morir.

Sos la reina que vive en mis sueños, en mis palacios,
sos una joya al lado de todas las modelos que hay.
Tus bellas piernas, tan perfectas como el mar,
tan perfectas que son mucho para mi ser.

Y la melancolía que vive en mí, no puede morir,
fuiste algo tan importante que no se si fue verdad.
Pasó todo tan rapido que no quiero ni volver a pensar,
sos la dueña de la morgue que revisa mi interior,
buscando explicaciones que nunca me atreví a dar.

Tu mismo dios me aconsejó, pero no escuché.
Cargás con el peso de mi cruz, y tus ojos empapados;
"quiero que estés conmigo, pero no regreses".
No sé qué entender, me quieres, no me quieres...
cuántas flores han de morir para darnos cuenta.

Volver a tomar tu mano sería un triunfo más,
quiero poder tomar tu alma y atarla a mi corazón,
es de ahí dónde pertenece desde hace casi un año.
Fuiste una parte importante de mi vida y quiero que lo sigas siendo,
no te quiero arrojar al mar de mis lagrimas, no quiero llorar más.

Esperando que la luna deje de brillar

Estoy aburrido y los pibes no quieren salir,
estoy solo aquí y no hago más que pensar en tí.
En tus claros ojos, grises que se confunden con el cielo,
tus suaves manos que me agarran y me hacen sentir la marea.
Vayamos a tomar algo por las calles, solo agua de lluvia,
el penetrante olor a tierra mojada que sabes me sabe a poco.
Tu cielo pronto dejará de ser el mío, y pronto no estarás aquí,
gozando mi latir, mi vivir endemoniado frente a tu falso existir.
Y ahora me cago en tu vida, en la de todos los demás,
en mí salvación que no sos vos, no caigo no quiero pensar.
No sos más que un quizás que nunca funcionó ni resistió.
Más facil era no haberte conocido, pero apareciste porque sí.
Me importa un carajo lo que quieras escuchar, lo que quieras hablar,
solo tus ojos saben de mi verdad, tu brillo afuera es lo mismo que adentro.
Sola en la oscuridad no quieres fumar, ni de mi hierba ni de la buena,
no quieres que sea parte de tí, no sé por qué, pero no quieres saber.
En mí está tu posible felicidad, la que no te animas a descubrir.
¿Por qué será?

Me da igual verte bien, me da igual verte mal,
no te quiero ver más, en mi casa ni en ningun lugar.
Salgo a fumar, sin pensar en los demás,
viendo el humo volar en una triste libertad.
Y ya amaneció, pero sigo solo aquí... esperándote.
No sabes ni frases, ni poesías, solo mis canciones.
Dormir ya es un pecado en esta vida de soledad,
miedo a perderme de algo que nunca existirá.

Te tengo acá cerca, lejos de mi corazón,
pero cerca de mi cuerpo, de mi voz.



11 de enero de 2008

Un nuevo cielo




Estando solo, uno a veces busca un lugar.
Donde alojar penas o simples pensamientos.
Pero cuando ese lugar se convierte en un cajon de sentimientos,
es difícil poder abandonarlo.


Pero llega un momento en el que hay que dejar de ser solo un nombre,
para lograr ser alguien más que vos, que todos los demás.
Tal vez un simple humano,
tal vez un soñador.
Tal vez un payaso,
tal vez un bufón.
Tal vez un agua fiestas.
Tal vez ser un nada.

Hay tanto idiota meando en contra del viento,
la careta pesa cada vez más, más que vos.
Rogando destinos que nunca serán,
no siempre se puede soñar.
Pero necesitas de alguien si vas a caer,
No para que te acompañe, para que te sostenga.
Un pilar, un cimiento que viva por vos en soledad,
esperando un dios que lo venga a buscar.

Un nuevo cielo tendré que buscar,
para tirar mis penas, mis espinas.
Esas del cardo que nunca terminé de sembrar,
buscar este cielo es sentir las espinas clavarse lentamente.
En el corazón, tal vez en lo más inexistente del alma.