Tal vez olvidar no estaría mal,
Peor es no poder recordar.
Y aunque las tripas quieran reventar
No hay muerte, no, sin probar.
Tu sangre en mis venas
y tu llanto en mi dolor.
allí estará ésta pena
esperando tu elección.
Un millón de predicadores
Necesitamos para contar
La verdad del sol naciente
Aunque él solo muerte verá.