Iba tu luz, luciendo brillo en la oscuridad,
buscando, algo que te haga vencer la paz.
y así nomas, das cuenta de la tentación,
así nomas.
la inocencia, te interpone trampas,
así nomas.
Desgraciados enriquecidos de herencia,
que golpean las paredes del perdón.
y así nomas, te arrebatan los sueños,
así nomas.
vacía y limpia, tirada en una bandeja fría,
así nomas.
Si los cuerpos hablan,
el tuyo aún no tenía secretos por contar.
y así nomas, así nomas.
Pobre Lucía,
a quién se lo iba a contar,
si sus sueños de grande
murieron sin despertar.
