Algunas tardes grises,
y una máquina de matar.
cuando callar el silencio,
es en exceso la salud.
Consumaré!
y, consumiré.
Una niebla tan espesa,
que jamás olvidaré.
Hay muertos!
y, fantasmas tristes.
Todo lo que se soñó,
eramos niños incrédulos.
Al parecer, razón, ves,
todo vuelve a traccionar.
cuando una ventana, visto,
todo perece en un alud.
No ves, también abril es,
un mes triste difícil de olvidar.
pero dime si no es en el olvido,
donde hemos dejado los mapas y el ataúd.
