Son siete y media, y pienso “que me voy”,
No quiero luchar, no puedo más.
Fueron malos mensajes,
fue la mente,
que destruye, aprieta el corazón.
Momento de ir poco a poco,
Tratando de entender el mundo,
Fuimos golpeándonos una y otra vez,
Con las paredes de esta pequeña habitación.
Concentrándome en los pequeños rincones,
Pierdo de vista el calor que hay aquí.
Los sentidos se chocan, sucede que vos también,
Ayudas a guiarlos en las noches de ficción.
Y hay veces que no puedo luchar contra él,
Que me enloquece, me desvanece el interior.
La mezcla de misterios que contiene el corazón.
Y ahora me quema, en mis manos, mis pies,
Mi cabeza, todo se quema y vuelve la ilusión.
Todo quema, cada día quema un poco más,
Y tan borracho, así sentía con esta canción.
Para P.
