No es la primera vez / que pruebo la sangre
tan fría tan enferma / tan revolucionaria la carne.
Se abre la tierra vieja / da vida una luz nueva
todo el sudor que regó / la tierra hoy prometida.
Contra la corriente / van las ideas revolucionarias,
pueden siempre golpear / y seguir aturdidas.
Contra la corriente / ellas van tan vulnerables,
pueden herirse / y no morir en fetiches.
No hay tiempo / hay que luchar
los sueños no duran toda la vida, no.
Luz que ilumina el camino,
descolgando, ya nunca, el olvido.
La muerte de un discurso que hoy vemos renacer,
vuelven los tiempos en que fuimos siempre parte.
La rosa vuelve a florecer, aquel hambriento ser,
que trajo en si la esperanza de un nuevo amanecer.
Golpeó como fuertes olas a los acantilados,
la pasión impregnada en su corazón.
Un cabo que nunca nadie había atado,
se le devuelve la luz, se devuelve la convicción.
