Contra el asfalto, la sien pegada al camino,
las palmas incendiadas por la enseñanza.
Tu figura difuminada desvanecida más allá
en las alturas de las sierras, otro mundo.
En contra de los vientos, imprecisa velocidad,
me llevan a un lugar al que siempre quise ir.
Hoy, atravesando destinos, veo que no es igual,
que todo aquello era mentira, una mala publicidad.
Toda la ropa esparcida por los suelos, los escombros,
construcciones milenarias destruidas, cuerpos muertos.
Yacen allí, las reliquias de antiguos pensadores,
que no supieron evitar la presente tragedia,
el origen de la tragedia, los antiguos pensadores.
Oscuras sombras golpean mis sueños, solo eso son,
sombras que me invaden las noches completas.
Voluntarios en los sueños, que luchan por el desafío,
buscando nueva esperanza en las fuerzas sin fe.