26 de mayo de 2009

No me digas

Y vas predigando un mensaje revolucionario,
cuando por atrás tu pasado te engaña.
Es este mundo, el que te hizo cambiar para ser parte,
de algo que nunca entendiste y no vas a entender.

Tus palabras sacadas de algún libro barato,
de un pensador caro, recopilación de mentiras.
Es tu cabeza la que hoy piensa así, no siempre fue.
Es tu cabeza, la que quiere hacerte ser.

Estrellas rojas en esas cabezas asesinas,
estrellas rojas en esos pechos fachos.

Si hablara tu corazón... si supieras hablar.
Corazón desaparecido, mentiroso e hipócrita,
dónde está? dónde quedaron los revolucionarios de verdad.

Mañana te pones en contra de lo que eres hoy,
mañana descubrirás cómo ocultar tu pasado.

Que no, te dije que no, que no pienso igual que vos,
que no tengo ganas de hacerme pasar por algo que no soy.
Que no me hace bien mentirme a mi mismo,
que no estoy soñando ser algo que no es mi corazón.

¿Sabes qué es cuando te muestro un martillo y una oz?
¿Sabes quién es cuando te muestro un retrato de Stalin?
Y no me digas que eres revolucionario,
que bebes vino sobre tierras reconquistadas.
Y no me digas que piensas en los otros,
cuando todavía no has llegado a ser vos mismo.