Liberado el león,se ofreció mejor que nunca
a recorrer las calles,
en busca de su próxima víctima.
Abierta la jaula,
suelta la furia.
Siéntate y enciende un cigarro,
cóbrate venganza solo de quien te encerró.
No todos son culpables de tu exilio,
corre detrás de él, devóralo.
Mutilado queda, tirado en medio de la nada,
los caprichos y las novedades.
En dos minutos descubrieron tu poder,
se asustaron y se replegaron en una trinchera.
Te temen, pero el temeroso eres tú.