Cuando el agua arrasa con toda la historia,
y el camino queda a diez metros lejos de ti.
Sabes que no siempre es el final de todo
y que hay un mal peor que puedes sentir.
Figuras difusas a lo lejos, volando entre nubes,
livianas, nubes de algodón elevadas por la tormenta.
Ya no queda nada, solo el amor que nos apega,
y que junto a todo lo demás podremos conservar.
Seguro antes de mi muerte,
pueda ver durar un nuevo amanecer.
Cansado de esperar, y la noche por llegar.
Subiendo peldaños desparejos, por interés,
por querer deshacer la rutina de los días de antaño.
Culpando de todo a las malas perfomances del amor,
cuando en tiempos anteriores, salvo ayer, todo olvidado.
Lo que perdimos en aquella tempestad,
lo que olvidamos, lo que no pudimos llevar.
Quisimos conservar los sueños, aquí están,
burlándose de las tormentas del lugar.
Seguro antes de mi muerte,
pueda ver durar, un largo tiempo,
un nuevo amanecer. Cansado de esperar,
y la noche por llegar.
