Solo estas a punto de ir al fondo del mar,
las olas te atrapan y no dejas que te rescaten.
Todo este vacío hoy se llena de pura mediocridad,
cuando todo está al revés y piensas; ¡que bien!
Verte allí me decepciona, y ocultarte un poco más.
Solo queda el espacio exterior, donde podrás volar.
En alta mar encuentras el sentido a todo esto,
los barrios se llenaron de resentimiento.
Cuando encuentras una razón, te veo desperdiciándola,
tu única oportunidad, de poder ser alguien especial.
Que mal interpretas el papel de heroína,
todo esto en silencio, buscando verdad.
Cuando el día se abre de par en par,
tanto misterio oculto tras la conciencia.
He oído que las penas siempre sangrarán,
lo que el olvido no ha curado, volverá…
Y siempre serás lo que quisiste ser.
Tus ojos son nubes, el cielo por estallar.
La noche es fría y larga cuando estás,
dormida, en un callejón sin salida.
La noche se acabó y tú estás,
vencida, la noche es fría y larga, y te vas.
Nada duele más, tus puñales de memoria.
La inocencia retrógrada nos ha difamado,
y nunca, jamás, despiertes a la bestia que aún duerme.
las olas te atrapan y no dejas que te rescaten.
Todo este vacío hoy se llena de pura mediocridad,
cuando todo está al revés y piensas; ¡que bien!
Verte allí me decepciona, y ocultarte un poco más.
Solo queda el espacio exterior, donde podrás volar.
En alta mar encuentras el sentido a todo esto,
los barrios se llenaron de resentimiento.
Cuando encuentras una razón, te veo desperdiciándola,
tu única oportunidad, de poder ser alguien especial.
Que mal interpretas el papel de heroína,
todo esto en silencio, buscando verdad.
Cuando el día se abre de par en par,
tanto misterio oculto tras la conciencia.
He oído que las penas siempre sangrarán,
lo que el olvido no ha curado, volverá…
Y siempre serás lo que quisiste ser.
Tus ojos son nubes, el cielo por estallar.
La noche es fría y larga cuando estás,
dormida, en un callejón sin salida.
La noche se acabó y tú estás,
vencida, la noche es fría y larga, y te vas.
Nada duele más, tus puñales de memoria.
La inocencia retrógrada nos ha difamado,
y nunca, jamás, despiertes a la bestia que aún duerme.



